También tenemos derecho a existir en las estadísticas

En Guatemala, más de la mitad de la población vive en pobreza multidimensional. Este tipo de pobreza no se mide solo por los ingresos, sino también por la falta de acceso a salud, educación, empleo, servicios básicos y vivienda digna. Pero hay una pregunta que nadie responde: ¿cómo viven esa pobreza las personas con discapacidad visual?

La respuesta es alarmante: no lo sabemos.
Aunque el Instituto Nacional de Estadística (INE) realiza encuestas como la ENCOVI, que recogen información sobre las condiciones de vida de la población, los datos públicos disponibles no incluyen una variable que nos identifique como personas con discapacidad. Es decir, aunque probablemente muchas personas ciegas respondieron la encuesta, no podemos encontrarnos en los datos.

Y si no estamos en los datos, no existimos para las políticas públicas.


Un proyecto con propósito: construir un IPM para personas ciegas

Desde la ANCG estamos impulsando una propuesta innovadora: crear un Índice de Pobreza Multidimensional para Personas con Discapacidad Visual (IPM-PcDV). Este índice buscará medir, de forma específica, cuántas personas ciegas en Guatemala enfrentan múltiples privaciones al mismo tiempo. ¿Tienen empleo? ¿Acceso a salud? ¿Vivienda accesible? ¿Servicios adaptados? ¿Educación inclusiva?

Pero para hacerlo necesitamos algo básico: acceso a los datos.
Por eso solicitamos formalmente al INE el acceso a los microdatos de ENCOVI y de la ENEIC (Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos), con la esperanza de encontrar registros que permitan identificar a las personas con discapacidad visual y analizar su situación real.


¿Por qué esto importa?

Porque sin datos:

  • No hay evidencia.
  • No hay políticas públicas adecuadas.
  • No hay presupuestos asignados.
  • Y, sobre todo, no hay justicia.

La pobreza de las personas ciegas no puede seguir siendo invisible.
Este esfuerzo es parte del compromiso de la ANCG de visibilizar nuestra realidad y exigir un trato justo en todos los niveles: social, económico y político.


¿Qué sigue?

Mientras esperamos respuesta de las instituciones públicas, seguiremos construyendo esta propuesta desde la ANCG. Lo hacemos no solo con voluntad técnica, sino con la convicción profunda de que la inclusión comienza con el reconocimiento.